Lo real se revela, no se busca.
La semana pasada fue de duelo. Veía y sentía las antiguas partes de mi intentar aferrarse a las esquinas de mi ser para no morir, pero la muerte era inevitable. Mi alma palpita y me guía hacia lo nuevo.
Ahora siento vació, espacio, calma interna. Esta sensación comenzó a llegar a mi en la medida que me sinceré y reordené en cuanto a mis prioridades este año. Sentí un cambio de frecuencia en mi campo de energía que me deja hoy en una nueva dimensión que no conozco. Lo empecé a sentir, y muchos espacios dejaron de hacerme sentido.
Algo que me comencé a cuestionarme fue el foco que tiene la espiritualidad hoy en día. Casi todo gira en torno al cambio, a la búsqueda de resultados y no hay mucho sobre la autoaceptación. El origen del mundo espiritual está en la meditación, y mi psicólogo me dijo una frase que me quedó resonando en mi interior y hoy te quiero compartir:
“La clave está en sacarnos cosas para que lo real aparezca”.
Y ahi lo vi claramente: lo real no se busca, no hay que seguir una fórmula o crear hábitos atómicos, sino darle espacio, sacando poco a poco todo eso que te aleja de ti. Por eso Medicina Espiral es un espacio que muta y se transforma para acompañarte a habitar eso que te pasa, y así lo real se va revelando.
Veo a muchas personas que han construido castillos de naipes. Parecen muy lindos, pero no están construidos desde su ser, y cuando se dan el tiempo de parar, no saben cómo darle espacio a lo real, porque significaría dejar caer toda la vida que han construido con esos naipes.
Por eso, hoy te comparto estos aprendizajes de mis etapas anteriores: no busques lo aparente, no te focalices en el cambio ni en el resultado.
Céntrate cada día en lo simple, en lo que no necesita aparentar, eso que es real, humano. Acepta y aprende a abrazar esos rincones solitarios de ti; y el an esperado cambio vendrá solo.
Con amor,
Vale