Escucha el ritmo
¿Qué pasaría si, en vez de avanzar y resolver, eliges detenerte a escuchar el ritmo?
En el universo no solo existe tu rimo individual. Somos parte de un entramado caóticamente entrelazado que, aun en su aparente desorden, sigue un orden profundo. Su compás va más allá de nuestra voluntad individual y sostiene, en silencio, cada manifestación de la vida que nos toca.
Cuando las emociones se levantan como olas frente a lo que vives, toma un poco de distancia. Observa también al ego, que insiste en respuestas y certezas para sentir seguridad. Y desde ese espacio más amplio, permite que tu alma sea la que mire. El alma contempla al ego, contempla a las emociones, y escucha el ritmo de fondo. Se convierte en espectadora de esta gran obra que llamamos vida.
Si hoy te sientes abrumada, recuerda: todo tiene un ritmo particular. No intentes controlarlo. Atrévete, simplemente, a contemplarlo.
Con amor,
Vale