La despedida
Estás llegando al final de ese capítulo tan conocido de tu vida. El final de esos personajes que interpretaste y que te encontraste en medio de ese último viaje. Te enfrentaste a tus demonios, a las sombras que tanto miedo te daban y ahora estás en una especie de tregua. Revisas el pasado y haces las paces contigo y con los demás.
¿Estoy escribiendo sobre mi o sobre ti? Quizás de ambos. Me encuentro en el abismo entre una hoja y la otra. Esa que marca un punto final y la que trae un nuevo título. Voy avanzando, a veces corriendo emocionada y a veces deteniéndome a contemplar. Miro hacia atrás con los ojos llorosos honrando cada letra, frase y párrafo que fui. Tanto camino recorrido. Tantas emociones e historias que viven dentro de mi. Y aquí estoy: en el espacio que me acerca a una historia nueva. Sobre mi. Sobre ti.
Tu y yo hemos vivido ese acto final lleno de sensaciones contrapuestas, en la que hay una parte que avanza hacia lo nuevo, mientras otra parte se despide de eso que ahora llamas viejo.
¿De qué trata el nuevo capítulo? Aun no lo sabemos. Y ese es el punto. Tu y yo caminamos sin ver nada. Confiando en la transformación al igual que otras tantas veces en el pasado. Esperando quizás acercarnos un poco más a lo que hemos estado anhelando. O quizás simplemente acercarnos más a lo que somos.
Quisiera poder contarte lo que voy a descubrir. Quizás lo haga a través de estas palabras. O quizás a través de los sueños que nos revelan lo invisible.
Sentir estas emociones entremezcladas me lleva al último paso: el que me desliza y da vuelta la hoja. Y ahora solo hay espacio. Oportunidad. Libertad.
¿Y sabes qué? Un día, caminando despeinada por la mañana, sentiré una ráfaga de viento de esas que me recuerdan a tu esencia. Voy a sonreír con agua en los ojos y me daré cuenta de que estamos bien. Solo se trataba de confiar en el camino propio. En esa voz que te impulsa a crecer y te dice que quizás hay algo más para ti.
¿Estoy despidiéndome de mi o de ti? Quizás de ambos.
Con amor,
Vale